lunes, febrero 12, 2018

Relación con la Naturaleza

La semana pasada mi señora llevó a la casa de mi cuñada en la playa de El Tabo a mi suegra de 99 años. Pero esto es solo la excusa para contar lo que realmente ella vió allá. Mi cuñada en su casa tenía un gran árbol que estaba generando problemas en los cimientos de la vivienda y tomaron la decisión de cortarlo ya que si no arriesgaban problemas mayores. Les costó tiempo encontrar alguien que tuvieran las agallas, habilidad y herramientas para hacerlo, ya que era de gran tamaño y había que subirse por el tronco para ir cortando las ramas sin causar daño a la vivienda ni vecinos. Finalmente consiguieron una persona con las características señaladas.
Aquí viene lo interesante: la persona previo a comenzar el trabajo se arrodilló frente al árbol y comenzó un ritual de conversación con el. Le decía: " Siento mucho lo que voy a hacer, pero debo hacerlo porque estás perjudicando a otros y no te puedes mover, pero te prometo llevar tus semillas a otro lugar donde re vivirás tranquilamente por otros muchos años", luego se levantó y comenzó a trepar por el tronco hasta lo mas alto y comenzó a cortar las ramas, una a una, y cada vez que lo hacía le murmuraba "lo siento pero tengo que hacerlo". Después de un arduo trabajo que duró el día, completó su tarea. Pero se llevó las ramas mas verdes para re plantarlas tal como prometió al comienzo.
Esta historia nos muestra una relación virtuosa con la naturaleza. Los mapuches tienen esta misma relación con la Madre Tierra, dan gracias por los frutos, hortalizas, etc que consiguen de la tierra. y respetan los tiempos de renovación y restauración de la tierra.
Nosotros se lo agradecemos al Supermercado o la feria, pero nunca a la tierra misma, que es donde se generan.
¿Entonces por qué tenemos esta relación de prescindencia de la Naturaleza como si fuera un objeto inerme al cual usamos a nuestra discreción? ¿Las plantas, árboles, etc no tienen vida? ¿Una roca no tiene vida? Las respuesta no están en el árbol, la planta o la roca, sino en nuestra percepción e interpretación de ellas, o sea nosotros les damos o no vida. Y por lo tanto desde esa interpretación actuamos frente a ellas. Si no las consideramos vivas entonces podemos hacer lo que se nos venga en gana sin preocuparnos que estamos dañando a la Naturaleza en sí, y tampoco le damos gracias porque nos provee de alimentación, abrigo o calor.
Los humanos nos alimentamos de la tierra, la cultivamos, y cada vez con más eficiencia con el uso de la tecnología.
Los humanos nos alimentamos de los animales, los cazamos, los criamos y cada vez más los criamos con más eficiencia con el uso de la tecnología, gallinas, pavos, vacas, cerdos etc en mayor cantidad y en recintos más apretados, todo por la optimización, ya sea del suelo, la energía, alimentos, etc y los faenamos cada vez con más velocidad cuando tienen el peso óptimo, de modo de llevarlos lo antes posible al mercado.
Esta vertiginosa marcha del consumo de todo tipo, genera dos cosas: más desechos y cada vez menos recursos naturales.
Nos estamos consumiendo el planeta más rápido de lo que puede este restaurarse o renovarse.
¿Entonces el futuro apocalíptico que algunos ven, está a la vuelta de la esquina?
No lo sé, lo único que sé, es quiero dejarles a mis nietos y bisnietos un mundo donde puedan vivir.

1 comentario:

  1. Me parece muy importante tu reflexión Isaquino. La naturaleza; la hemos olvidado como un ser vivo y ello nos podría extinguir incluso a nosotros.

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